7/12/2007

Cuidados del paciente Postrados en el Hogar




La postración es uno de los signos más comunes en pacientes en estado crítico debido a la diversidad de procesos musculoesqueléticos, neurológicos, metabólicos, endocrinos, y cardiovasculares, que ocasionan este problema. Las anormalidades que provoca incluyen la presencia de úlceras por decúbito, disfunción respiratoria, urinaria, gastrointestinal y autotraumatismo.
Las terapias que pretenden resolverla consisten en realizar el manejo médico y/o quirúrgico de las úlceras por decúbito, empleo de camas adecuadas, movimientos de posición y palmopercusión cada dos horas, estímulo de la tos, compresión vesical y/o cateterización intermitente, proporcionar una dieta alta en fibra, determinar un horario de alimentación, asegurar un adecuado consumo de líquidos, eliminación digital de las heces, uso de collares isabelinos y/o ansiolíticos, realizar movimientos pasivos en articulaciones y músculos, masajes, hidroterapia, empleo de compresas frías y/o calientes y la estimulación neuromuscular.
En la aplicación de las terapias se debe considerar la evaluación y conformación del pacientes, determinar el momento de inicio, reevaluación periódica y establecer la posibilidad de continuar la rehabilitación de forma extrahospitalaria.
La OMS (1.990) señala: “Los cuidados paliativos... afirman la vida y reconocen la muerte como un proceso natural... ni aceleran ni posponen la muerte, proporcionan alivio para el dolor y otros síntomas angustiantes, integran los aspectos psicológicos y espirituales del cuidado, ofrece un sistema de soporte para ayudar a los pacientes a vivir tan dignamente como sea posible hasta que mueran. Ofrecen un sistema de soporte a la familia para hacer frente a la enfermedad y a su propio duelo”.
El objetivo de los cuidados paliativos es conseguir la mejor calidad de vida y la máxima autonomía del paciente y su familia. Precisamente la carencia en la atención de los aspectos emocionales y espirituales, junto con el alivio del dolor, dará origen a la filosofía sobre la que se basan los cuidados paliativos.
Los instrumentos básicos con los que cuenta la disciplina de cuidados paliativos son: el control de síntomas, el apoyo emocional y la comunicación, contar con una organización flexible y un equipo interdisciplinar que pueda conseguir los objetivos de atención para el paciente en estado terminal y su familia.
La enfermería forma parte fundamental del equipo, ya que la identificación conceptual del profesional de Enfermería es cuidar, los cuidados paliativos nos transmiten el hecho de que el paciente no está pendiente de un diagnóstico, ni precisa remedios curativos para su enfermedad. Por el contrario precisa ser asistido, con el objetivo de mitigar las molestias que pueda causar su enfermedad. La enfermería debe estar cerca, próxima y asequible tanto para el paciente como para su familia, observa situaciones, su atención es continuada junto al paciente y sirve de enlace entre el paciente y otros profesionales.


Comentario:
La enfermera es la profesional del equipo de salud, que más contacto tiene con el enfermo, pasa muchas horas al día acompañandolo, conversando, preocupandose de todas las dimensiones de su estado de salud; dedica su tiempo, su responsabilidad y sus conocimientos para cuidar a sus pacientes, es la persona que llega a conocer y detectar con mayor acierto, las necesidades e inquietudes de las personas, no sólo el individuo enfermo, sino que también de la familia y de la comunidad. La relación del profesional de enfermería con los pacientes enfermos se caracteriza, en el mejor de los casos, por ser íntima, en un ambiente de mutuo respeto, de contacto físico y emocional. A través de la corta experencia, hemos presenciado, como los estudiantes de enfermería, sobresalen en sus conocimientos acerca del paciente recuperable y rehabilitable, ya que muchas veces se aplican visiones acerca de una medicina curable y triunfalista, por lo mismo, a veces resulta muy difícil tratar con pacientes terminales o paciente sumamente dependendientes. El manejo de la agonía y de la muerte, es sin lugar a dudas un tema serio, y que cuesta abarcarlo objetivamente, y que se ve guiado por las experiencias personales del profesional de enfermería en relación a la muerte en general y a su propia muerte. Los pacientes terminales necesitan del apoyo familiar y profesional, muchas veces son abandonados y cuidados bajos condiciones sanitarias deplorables, a pesar de que hoy en día el número de ancianos aumenta. Consideramos que es parte del quehacer del profesional de enfermería ayudar a las familias de éstos pacientes, através principalmente de la herramienta de la educación, através del amor hacia el prójimo y la vocación de servicio dirigido a aliviar el sufrimiento y el dolor.

1 comentario:

Patricia de los Angeles dijo...

como estudiante de tec. en enfermería me parece interesante la información conteniada en esta pagina, me gustaría seguir informándome
atte
Patricia.